Embalse Zapallar. La voz de los afectados





La agrupación “Somos Diguillín” presentó un material audiovisual con testimonios de comuneros afectados por la construcción del embalse “Zapallar” que el MOP, mediante concesión a privados, pretende construir en el sector Zapallar, río Diguillín entre las comunas de El Carmen y Pinto.


El reportaje trata sobre como personeros del Estado, de la Dirección de Obras Hidráulicas, perteneciente al MOP, y la empresa consultora a cargo del proyecto mediante engaño y coerción han buscado presionar a las familias para la concreción del proyecto.


En los testimonios los afectados relatan cómo los funcionarios del Estado y de la consultora los han engañado, llegando incluso a las amenazas con la fuerza policial y la fiscalía. Las personas entrevistadas plantean su absoluta oposición a esta megaobra debido al alto impacto social y ecológico que tendrá. Familias que sufrirán expropiaciones, sectores rurales que quedarán sin abastecimiento de agua, y daño irreparable a la flora y fauna de la zona, con el riesgo de que el río desaparezca como ha ocurrido con otros afluentes en diferentes comunas del país. También argumentan que la construcción de este embalse no será en beneficio de los pequeños agricultores, sino para el sector agroexportador, que requiere el agua para aumentar la producción de monocultivos.


Por otra parte el registro audiovisual muestra testimonios de campesinos que fueron afectados con la construcción del canal Laja-Diguillín, en la comuna de San Ignacio. Relatan que antes de la construcción del canal tenía agua para sus cultivos y para consumo, que cuando se iniciaron las obras del canal sufrieron expropiaciones de parte de sus tierras, y el Estado les prometió que el canal los abastecería de agua, cuestión que fue una mentira absoluta, pues hoy en día no tienen agua ni para sus cultivos ni para consumo, debido a que además de que se incumplieron los compromisos les extrajeron el agua subterránea.


De modo general el vídeo muestra cómo la agroindustria ocupa el aparataje del Estado para expandir su negocio, sin que importe el daño que genera en las comunidades campesinas ni el daño que genera en los ecosistemas. También nos invita a tomar consciencia sobre la importancia de cuidar nuestros ríos, que son patrimonio de todas las personas y a seguir luchando y oponiéndose a proyectos que lo único que generan es daño y empobrecimiento a las personas.

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