● A pocas semanas de comenzar su edición número 33, el Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICValdivia) anuncia la programación de su sección Gala, espacio dedicado a exhibir grandes estrenos del cine contemporáneo mundial.
La sección Gala del 33° FICValdivia presenta una
selección diversa de obras que van desde relatos íntimos hasta apuestas
experimentales y políticas, reafirmando al festival como un espacio
privilegiado para descubrir las tendencias del cine autoral a nivel global. La
sección contempla una cuidada programación paritaria que integra a reconocidos
cineastas internacionales junto a nuevas voces que se suman al certamen, con
obras celebradas en festivales de la talla de Cannes, Berlín, Locarno, Venecia,
Toronto y Marsella.
Este año, la muestra reunirá nuevas obras de
destacados nombres del cine contemporáneo, entre ellos Radu Jude, Hong
Sang-soo, Nicolás Pereda, Angela Schanelec, María Aparicio, Bani Khoshnoudi,
Maryam Tafakory, Kamal Aljafari y André Novais Oliveira, junto a la
cineasta francesa Marine Atlan, quien presenta su ópera prima La
gradiva.
La 33ª edición del Festival Internacional de Cine
de Valdivia se celebrará del 12 al 18 de octubre de 2026, ofreciendo una
amplia oferta cinematográfica de diversos continentes. La compra de abonos se
encuentra disponible en la página web oficial del festival 33.ficvaldivia.cl y en puntos presenciales informados por la
organización. Asimismo, las inscripciones para delegaciones de la comunidad
permanecen abiertas en la plataforma oficial del certamen 33.ficvaldivia.cl/delegaciones.
Gala
La Gala del 33° FICValdivia convoca una cuidada selección de obras
articuladas en torno a la memoria, la identidad, los vínculos, la violencia y
las transformaciones sociales. La programación reúne a cineastas de distintas
procedencias y trayectorias, con obras que dialogan con la historia, el
presente y las posibilidades del lenguaje cinematográfico, combinando
observación cotidiana, experimentación, archivo y ficción. Entre ellas se
encuentran nuevos trabajos de realizadores y realizadoras que han sido parte de
ediciones anteriores del festival, junto con voces que llegan por primera vez a
Valdivia.
● A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, de María Aparicio. Argentina, España. 2026. 96’.
DCP.
La realizadora argentina María Aparicio, una de las representantes más
destacadas del cine producido en la provincia de Córdoba, ganó la Competencia
Largometraje del 29° FICValdivia con su segundo trabajo, Sobre las nubes (2022).
Al año siguiente, estrenó Las cosas indefinidas como Film Central, obra
en la que se volcó hacia una reflexión sobre el propio medio cinematográfico a
partir de las dificultades de una montajista para llevar adelante un encargo,
entrelazando la crisis creativa como una meditación en torno al montaje y a la
naturaleza de las imágenes, amparada siempre en historias y personajes mínimos.
Esta línea de búsqueda se extendió a su cortometraje Buscar trabajo
(2023) -integrante de la sección Disidencias en FICValdivia 31°-, el cual
reflexiona sobre la situación de la clase obrera en Argentina en 1903 a partir
del reensamblaje de imágenes de archivo.
Con A veces me entra tristeza, otras veces rebelión -cinta
que acaba de obtener el máximo galardón en la sección Mejor Dirección en las
Giornate degli Autori del Festival internacional de Cine de Venecia- Aparicio
amplifica las relaciones entre individuo y la ciudad. El relato toma como eje
el encuentro fortuito en Madrid entre Eva, una cineasta argentina que acaba de
participar en un festival de cine, y de Dante, un historiador compatriota que
investiga la figura Juan Bialet Massé (1846–1907), médico, ingeniero y
empresario catalán que residió gran parte de su vida en Córdoba. A partir de la
observación, la curiosidad mutua y una serie de aproximaciones fallidas, el
filme traza un itinerario tanto afectivo como geográfico y físico, permitiendo
que afloren reflexiones sobre el padecimiento de obreros e inmigrantes, en
plena continuidad con lo expuesto en Buscar trabajo.
● Elegy for the Forgotten, on an Endless War, de Bani Khoshnoudi. Irán, Francia. 2026. 22’.
DCP.
En la 32° edición de FICValdivia, la cineasta iraní radicada en México,
Bani Khoshnoudi, estrenó en la sección Gala The vanishing point, una
aproximación al desarraigo y a la distancia física y emocional de una Teherán
que solo existe en sus recuerdos y que solo las imágenes pueden reconstruir.
Este año, la también artista visual y escritora presenta en Gala Elegy
for the Forgotten, on an Endless War, cortometraje que surge de la
urgencia política y humana determinada por el inicio de las protestas en su
país natal en diciembre pasado y por los bombardeos a su territorio por parte
de las fuerzas israelíes y estadounidenses, en febrero de este año.
Con el inicio de los ataques, el actual régimen iraní tomó el control de
las cadenas de información, asfixiando así la libre circulación de las imágenes
de guerra. Estrenado en la sección Pardi di Domani del Festival Internacional
de Cine de Locarno, el filme de Bani Khoshnoudi se pregunta precisamente por la
producción de las imágenes bélicas y por la manipulación de las narrativas que
surgen del control estatal.
● Ghazal-e Sorkh, de Maryam Tafakory. Irán, Reino Unido, Francia.
2026. 19’. DCP.
Una búsqueda similar a la de Khoshnoudi es la que emprende Maryam
Tafakory -cuya presencia ha sido constante en la sección Nuevos Caminos de
FICValdivia en años anteriores- en Ghazal-e Sorkh, cortometraje
en el que la cineasta escarba hasta dar con los orígenes de la violencia
política, cruzando las acciones que, durante el régimen del Sha, se impulsaron
desde la creación audiovisual. Superponiendo múltiples capas y cruces de
imágenes, el filme rememora las circunstancias en torno al Festival de Arte de
Shiraz, escenario de confrontaciones entre artistas comprometidos y creadores
adheridos al gobierno. El trabajo de indagación de archivos fílmicos de
Tafakory permite establecer diálogos entre discursos y contradiscursos,
circulación y prohibición, conectando cuatro décadas de violencia política en
el territorio.
● Le Journal d’une femme de chambre, de Radu Jude. Francia, Rumania. 2026. 94’. DCP.
El proyecto culturalmente revisionista -y en gran medida paródico- que el
cineasta rumano Radu Jude (cuya presencia ha sido constante en FICValdivia) ha
emprendido en varias de sus películas recientes, encaja de forma precisa con
este replanteamiento de una historia que ya en su origen, la novela de Octave
Mirbeau publicada exactamente en 1900, constituía una aproximación satírica a
la moral francesa de comienzos del siglo XX.
Jude reemplaza a la parisina Célestine del relato original por Gianina,
una joven rumana que trabaja como sirvienta para una familia de clase media
alta en Burdeos. Por las tardes, la protagonista ensaya en una compañía de
teatro aficionado el rol de criada en una adaptación de la obra de Mirbeau; la
simetría entre su vida y la novela se fortalece tanto por la distancia
geográfica como por la añoranza de ser madre.
Podría decirse que la operación que el realizador rumano ejecuta con esta
historia es inversa a la de sus trabajos anteriores: al atenuar el tono
desparpajado y satírico, potencia la mirada política y social que en el relato
de costumbres quedaba velada, transformando la obra en una dolorosa radiografía
de la Europa contemporánea.
● La Gradiva,
de Marine Atlan. Francia. 2026. 145’. DCP.
Estrenada en mayo pasado en la Semana de la Crítica en el Festival de
Cine de Cannes -donde fue distinguida con el Gran Premio de dicha sección-,
La Gradiva es la ópera prima de la realizadora francesa Marine Atlan:
un filme sobre el despertar erótico de un grupo de adolescentes que emprenden
un viaje de estudios a Nápoles impulsado por su profesora de latín. El
propósito inicial es examinar la historia romana en torno al volcán Vesubio;
sin embargo, la travesía -como espacio de autonomía y convivencia- se
transforma en el escenario de sus primeras incursiones sexuales, articuladas en
parte mediante historias cruzadas.
Si bien la película se enmarca adecuadamente en la persistente tendencia
del coming-of-age, las búsquedas del filme de Atlan van más allá:
indagan en las implicancias del impacto de la vida real sobre una cultura
condicionada por la virtualidad.
No resulta fortuito que el contacto de los estudiantes con las obras del
Museo Arqueológico de Nápoles -en particular el Hércules Farnesio- desencadene
en ellos un choque similar al que ese mismo entorno provocó en Katherine, la
acomodada mujer de mediana edad interpretada por Ingrid Bergman en Viaje a
Italia (1954), de Roberto Rossellini. La materialidad pétrea del cuerpo,
incluida su incipiente genitalidad, parece amplificar un despertar que los
personajes ya han explicitado a lo largo de todo el filme.
Al igual que en aquel clásico de Rossellini, en La gradiva
sobresalen el enfoque realista de la puesta en cámara -aspecto natural en una
cineasta formada en la dirección de fotografía- y una espontaneidad en el
comportamiento de sus personajes que la aproxima a la frescura y la agudeza
observacional del cine de Eric Rohmer.
● Lo demás es ruido, de Nicolás Pereda. México, Alemania, Canadá.
2026. 71’. DCP.
Las películas del mexicano Nicolás Pereda han estado presentes a lo largo
de dos décadas en FICValdivia. En la sección Gala de las dos ediciones
anteriores se exhibieron, respectivamente, Lázaro de noche y Cobre,
esta última sobre un obrero minero presuntamente involucrado en un asesinato
que el niega rotundamente, a pesar de que las pruebas parecen estar en su
contra.
Lo demás es ruido, estrenada en febrero en la sección Forum de la
Berlinale, es su nuevo largometraje, en el cual retorna a un terreno cercano a
la comedia y al absurdo, siempre con un elenco habitual en sus trabajos
anteriores, compuesto por intérpretes como Teresa Sánchez, Lázaro González y
Luisa Pardo. Filmada en una sola locación, la película se centra en Rosa, una
compositora en torno a los cincuenta años que acepta, por primera vez en su
carrera, dar una entrevista para un documental y elige para ello el departamento
de una colega.
Esa misma instancia de grabación permite que
Pereda juegue con las fronteras entre la realidad y la ficción, reiterando
situaciones e intercalando imprevistos que tensionan el objetivo inicial. En
medio de esa jornada, emergen los conflictos familiares y las rencillas
artísticas, que se amplifican a través del absurdo y el encierro.
● Masao Adachi Takes a Passport Photo, de Kamal Aljafari. Alemania, Francia, Japón.
2026. 27’. DCP.
La biografía del realizador japonés Masao Adachi (Kitakyushu, 1939) es
una de las más intensas en el cruce entre creación artística y compromiso
político. Artista de vanguardia vinculado a la renovación cinematográfica de su
país en los sesenta y militante radical, dejó a un lado el trabajo audiovisual
a comienzos de los setenta para unirse al Ejército Rojo Japonés, organización
de izquierda que buscaba el derrocamiento de la estructura monárquica de su
país a través de la lucha armada. Luego de que el grupo desplazara su foco para
colaborar con el Frente Popular para la Liberación de Palestina, Adachi se
radicó en El Líbano por 28 años, hasta su arresto y repatriación a Japón en el
año 2000, donde retomó su trabajo como realizador luego de tres décadas de
inactividad.
El vínculo de Adachi con la causa palestina es el punto de encuentro con
el director Kamal Aljafari, quien viaja a Japón para filmar Masao Adachi
Takes a Passport Photo. Este cortometraje se concentra en un asunto tan
simple como significativo: los intentos del cineasta nipón por tramitar un
pasaporte, documento que le fue confiscado tras su repatriación y negado
sistemáticamente durante más de dos décadas.
A diferencia de sus anteriores trabajos -como A fidai film
(exhibido en FICValdivia 31°) y With Hasan in Gaza (32° FICValdivia),
donde la memoria como registro era el eje fundamental-, en este nuevo trabajo
Aljafari adopta un tono íntimo y cotidiano. La obra se articula como un tributo
de afecto y admiración hacia el veterano realizador que sacrificó su carrera
cinematográfica y parte de su libertad en apoyo a Palestina.
● My Wife Cries,
de Angela Schanelec. Alemania, Francia. 2026. 93’. DCP.
De la cineasta alemana Angela Schanelec se han exhibido en la sección
Gala de FICValdivia I was at home, but… y, más tarde Music,
película que utilizaba la elipsis para construir tenuemente tres momentos en la
vida de un joven que asesina a un desconocido. En My Wife Cries,
la construcción elíptica se traslada al uso del espacio fuera de campo y la
historia se construye a retazos, a partir de gestos y corporalidad de sus personajes.
El filme narra el distanciamiento entre Thomas, un joven operador de
grúa, y Carla, profesora de escuela, tras el accidente automovilístico de esta
última. Se trata de un hecho aparentemente menor, pero a partir de ahí se irá
desatando una crisis de pareja que deja al descubierto heridas mucho más
profundas.
Como en el resto de su filmografía, Angela Schanelec concibe este relato
a partir de una puesta en escena contenida y sobria, pero haciendo uso riguroso
de cada recurso: desde la composición de los encuadres hasta la presencia de la
música, demostrando un dominio absoluto del lenguaje cinematográfico.
● Nowhere to Lay My Eyes, de Hong Sang-soo. Corea del Sur. 2026. 72’. DCP.
En su trabajo anterior, What Does That
Nature Say to You, estrenada en la franja Gala del 32° FICValdivia, el
cineasta coreano Hong Sang-soo narraba la incómoda jornada de un joven en la
casa de los padres de su novia quienes, a pesar de llevar dos años de relación,
ignoraban por completo su existencia. Era una pequeña epopeya cotidiana en la
que, como en gran parte de sus películas, la presencia del alcohol permitía que
afloraran emociones e intimidades más profundas.
En Nowhere to Lay My Eyes, Kim
Min-hee -actriz fetiche del director- encarna a Sanghee, una joven de Seúl que
viaja junto a su hermano a la isla de Jeju -la más grande del país- para
reencontrarse con su madre luego de diez años sin verse. La progenitora, quien
administra un pequeño hotel en la zona, ha reiniciado su vida afectiva tras
divorciarse de su primer esposo.
Como ya es habitual en la obra del realizador surcoreano, la película se
articula mediante extensas conversaciones, paseos y sobremesas donde emergen
fricciones familiares, en especial la tensión madre e hija, motivada por la
percepción materna de que la joven carece de rumbo. No obstante, desde esa
grieta surge una vertiente narrativa fundamental para el tejido del filme: el
anhelo de Sanghee por registrar cortometrajes experimentales con su pequeña
cámara digital.
● Se eu fosse vivo… vivia, de André Novais Oliveira. Brasil. 2026. 101’.
DCP.
En 2024, el realizador brasileño André Novais
Oliveira fue cineasta invitado a FICValdivia, marco en el cual se exhibió una
parte sustancial de su obra, caracterizada por la observación minuciosa de los
conflictos cotidianos y por la participación recurrente de su familia, sus
amigos y él mismo como protagonistas. Esa decisión de trabajar desde lo
inmediato y lo posible no impide que sus películas se desborden de los márgenes
del realismo estricto, derivando en piezas híbridas donde lo irreal irrumpe
como un potente recurso dramático.
En los dos últimos años, Novais Oliveira se
enfocó en la realización de la serie de televisión O Natal dos Silva
-comedia centrada en las tensiones familiares que afloran tras el fallecimiento
de la matriarca-, para retornar este año al largometraje con Se Eu Fosse
Vivo... Vivia. La cinta estructurada en clave de melodrama, repasa
cinco décadas en la historia de amor de Gilberto y Jacira, focalizándose
inicialmente en dos momentos clave: el inicio de su romance en los años setenta
y su presente actual, donde ambos lidian con la vejez. Es allí donde los
primeros signos de senectud en ellas y la creciente obsesión de él por los
OVNIS conducirán el destino de la pareja hacia rumbos insospechados.
SOBRE FICVALDIVIA
Fundado por la Universidad Austral de Chile,
producido por el Centro
Cultural de Promoción Cinematográfica de Valdivia y convocado
por la Ilustre Municipalidad de Valdivia, el Gobierno Regional de Los Ríos, su
Consejo Regional de Los Ríos y Codeproval. Cuenta con el financiamiento del
Fondo Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y
el apoyo del Comité de Fomento Los Ríos de Corfo. FICValdivia ofrece a las y
los realizadores audiovisuales un espacio de difusión y competencia, junto con
promover la producción audiovisual nacional e internacional de calidad
artística. Este año, el festival se llevará a cabo entre el 12 y el 18 de
octubre de 2026.


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