En
las actuales circunstancias en que se encuentra el conflicto entre el Estado
Chileno y nuestro Pueblo Nación, es necesario seguir analizando el proceso de
dominación, para poder dimensionar de la mejor forma posible las
contradicciones existentes. Desde nuestra perspectiva éste es un imperativo
para ir evaluando las condiciones objetivas y subjetivas y así continuar con
nuestro proyecto político y estratégico de liberación, sobre todo en momentos
en que las distintas expresiones de lucha Mapuche y las características que
adquieren las acciones han vuelto más complejo y difícil el escenario.
Es
necesario entonces, hacer un análisis de
las relaciones de dominación que ha sufrido y sufre nuestro Pueblo actualmente.
Relaciones injustas que como un entramado conforman lo que se ha denominado el
poder de dominación que no sólo afecta a nuestro Pueblo sino al conjunto de los
oprimidos de nuestra Sociedad.
En
este sentido, lo primero que se debe afirmar es que el proceso de reproducción
del capital en el Wallmapu – Histórico es el verdadero responsable de la
invasión y la ocupación del territorio
Mapuche por parte del Estado Nación Chileno. Es a partir de la mal
llamada “Pacificación de la Araucanía” en que se impone con fuerza la lógica
del capitalismo y que trajo como desgarradora consecuencia la expoliación
territorial, base de toda la reproducción social injusta y opresora hacia las
comunidades. Más tarde será la imposición de un modelo de expansión capitalista
de tipo agro-territorial que causara estragos en la población Mapuche y
finalmente el proceso de refundación del sistema en donde la intensificación
del modelo agroforestal nos invade hasta la actualidad, cuestión que nos hace
concluir que es producto de la reproducción del capital en territorio ancestral
la causa de nuestra realidad. Es aquí donde nos interesa resaltar que en estas circunstancias,
se impone una situación de permanente continuidad en lo que a acumulación de
capital por parte de los poderosos se refiere, los cuales ciertamente, están
comprometidos, no solo hoy día, sino desde siempre en la expoliación
territorial y explotación de los recursos naturales en el Wallmapu Histórico.
La
transformación de la territorialidad ancestral Mapuche a una región controlada
por Estados Nacionales, cresan las condiciones para que se implante un sistema
económico en base a actividades agro productivas con fuertes grados de
explotación y depredación indiscriminados, lo que provoca como efecto otras
condiciones para la desarticulación de
nuestro Pueblo, situación que ocurre hacia el siglo XIX. Esto explica, el hecho
histórico, de la ocupación militar definitiva del Territorio Mapuche Ancestral,
por parte del Estado Chileno y Argentino.
Ahora bien, sobre el proceso de
ocupación militar del Wallmapu por parte de dos ejércitos, no haremos mayor
referencia, basta señalar que fue un acto de genocidio que tenía como objetivo
anexar “los territorio indígenas” a los distintos Estados invasores. La
concentración de los Mapuche que sobrevivieron en las denominadas “reducciones”
se enmarca en la lógica de un modelo económico que se pretendía para la región,
por cierto, un modelo de reproducción del Capital.
La guerra de exterminio en la
ocupación militar y el reduccionamieto de los mapuche sobrevivientes es la
resultante de la imposición del capitalismo en el sur de Chile. Entonces la
disminución es una medida de cerco y nuevo despojo que si bien se establece con
la ocupación de la Araucanía es posteriormente, que se vuelve necesario casi
esencial para las condiciones y reproducción de la acumulación del capital en
manos de unos pocos de la oligarquía chilena.
Nuestro Pueblo desposeído
territorialmente (tierras, ganado, recursos naturales) entra en un proceso
progresivo de desestructuración que genera pobreza material y fuertes grados de
dependencia para poder sobrevivir. La fragmentación y el sometimiento a través
de la violencia permanente obligo a los Mapuche a la dependencia tanto en lo
económico como en lo político del Estado Nación Chileno.
Por tanto, es de comprender que el
sometimiento de Nuestro Pueblo, su estado de dominación, es producto a la
lógica de acumulación y reproducción del capital y este ha constituido una
constante que ha marcado la historia que tiene su expresión en la dinámica
permanente sobre el territorio, sobre la propiedad de las tierras y demás
recursos y bienes naturales. Más aún, si el capitalismo siempre ha necesitado
“crear más espacios para la acumulación”, podemos concluir que la expansión
territorial del Estado Chileno fue por necesidad de espacio para dar
continuidad y resolución al proceso de acumulación. Es la necesidad de
expandirse y de acumular lo que caracteriza al sistema capitalista.
La sobrevida Mapuche ha estado
encadenada al destino de la economía nacional y cuando la economía chilena
producto de su dependencia de los mercados externos, sufre alguna crisis, la afectación
la cargan los desposeídos, en este caso, las comunidades Mapuche, así fue con
la dinámica del modelo agroexportador que se implantó en Chile. Efectivamente,
el proyecto conocido como “el granero de Chile” en Territorio Mapuche implica la
paulatina desarticulación del Pueblo Mapuche, entendida ésta, en base a la
explotación indiscriminada de la tierras y la destrucción del bosque nativo y
demás recursos naturales.
El proyecto de tipo agroexportador,
principalmente en base a la producción triguera, y posteriormente la imposición
del proyecto forestal dan lugar a la conformación de fuertes grupos
oligárquicos, latifundistas que en la territorialidad Mapuche acrecentarán
enormemente sus riquezas y su influencia política. Una vez consolidada la
ocupación militar de la Araucanía deviene un fuerte proceso de expansión
agrícola que requirió de la destrucción y desaparición de amplias zonas de
bosque nativo, por medio de la utilización indiscriminada del fuego y otros
tipos de desmonte para generar los espacios para la agricultura, y en la medida
que esta actividad avanzaba, se establece un modelo de colonización de nuevas
tierras por extranjeros básicamente, situación que fue promovida por el Estado
para “blanquear la raza” y con estos colonos poder contener a los Mapuche en la
zona.
Así, el empobrecimiento de las
tierras (agotamiento) debido al modelo agroexportador y la desaparición del
bosque nativo generaron las condiciones propicias para la actividad forestal.
Es la reconversión territorial hacia la actividad forestal lo que ha generado
un nuevo escenario de conflicto, un
choque natural entre dos concepciones de territorio, una economicista de
acumulación contra la Mapuche, de relación entre el Hombre y la Naturaleza en
base al equilibrio y la armonía.
Con la imposición de la dictadura
militar, la actividad forestal da un salto cualitativo pasando a desarrollarse
en un fuerte sector industrial a gran escala, lo cual es un objetivo
estratégico de la oligarquía chilena. Por tanto, es con la dictadura que se
fueron consolidando los grupos económicos a través de la explotación y
depredación indiscriminada de los suelos del Wallmapu Histórico. Ello fue
posible porque los administradores golpistas crearon nuevas condiciones para
saquear la Araucanía, junto al terrorismo de estado, la represión, se
estableció un reordenamiento político y jurídico que favoreció la actividad
forestal a través del fomento a su desarrollo
en base a susidios (Ley 701), la privatización de las estructuras de
producción y a nuevas usurpaciones de tierras que afectaron a las comunidades,
privatización de propiedades estatales y a tierras que habían sido entregados a
los Mapuche durante el proceso de la Reforma Agraria. Un proceso de reconversión territorial que
favoreció a los grupos económicos sin límites, así se entiende además, la
licitación de bosques fiscales que pasaron a los privados, la venta de tierras
forestales estatales, lo que a la par de un fomento a una economía en donde la
liberalización del mercado para los productos forestales provocaron la gran
expansión capitalista.
Un proceso de reconversión
territorial para el desarrollo de la actividad forestal que a gran escala y de
manera intensiva produce Madera, papel y demás derivados para un gran Mercado
Capitalista Global. Es un proceso de reconversión territorial que si bien está
basado en la actividad forestal, también cuenta con otros procesos de inversión
capitalista, así en los rubros hidroeléctricos y mineros, lo cual puede ser
considerado en los marcos de un nuevo ciclo de acumulación para el capital
Nacional y Transnacional en el Wallmapu Histórico.
Una vez concluida la dictadura
militar, los sucesivos gobiernos de la concertación se dedicaron a administrar
sagradamente el modelo neoliberal. Eso explica la continuidad del desarrollo
forestal, que si bien su impulso se debe al reordenamiento económico, político
y jurídico provocado por la dictadura, la continuidad de éstas políticas y su
profundización es gracias a los gobiernos “democráticos”. Es en este marco que
la actividad forestal adquiere un desarrollo tal que pasa a convertirse en el
segundo rubro exportador -después de la minería del cobre- y está en manos
exclusivas de los grupos económicos que dominan este país.
La inversión forestal es de un
crecimiento invasivo tal, que producto de ser un buen negocio en el ámbito
internacional, seguirá requiriendo de cada vez mayor disponibilidad de territorio
para su actividad. De esta forma el latifundio pasa mayoritariamente a
transformarse en plantaciones forestales y la actividad agrícola queda reducida
a un segundo plano. Razón por la cual el conflicto principal para nuestro
pueblo pasa a ser con las empresas forestales.
El crecimiento de la industria
forestal en Chile grafica claramente la compulsiva expansión económica que
posee el capitalismo. Un crecimiento económico en base a la explotación de los
recursos y bienes naturales, es la base del Modelo económico denominado
primario – exportador, lo cual explica el interés de las oligarquías
“democráticas” por mantener el modelo forestal. Sin embrago, el rubro forestal
no es exclusivo en el territorio ancestral, ya que del proceso económico de
tipo extractivista son varias las áreas y recursos que son objeto de la
ambición de los grupos económicos. Existe un sin número de proyectos de
represas hidroeléctricas en la zona de la cordillera de los andes, otro tanto
ocurre con los proyectos mineros que comienzan a incursionar con fuerza,
haciéndose de las concesiones de derechos de aguas, a su vez, asociados a estas
actividades están los proyectos en infraestructura como las carreteras y los
aeropuertos, los proyectos turísticos, la industria salmonera, los vertederos
de la industria forestal en la zona costera.
En este contexto, mención aparte
requiere la actividad minera, ya que es un proceso de inversión en ciernes y se
pretende a gran escala en la región. Su presencia ha comenzado paulatinamente a
invadir la territorialidad Mapuche ancestral, de hecho ya se están registrando
graves conflictos asociados a la tenencia de la tierra con las comunidades
mapuche. La inversión en la minería por parte del capital nacional y
transnacional es una actividad extractivista por definición y sobre sus efectos
al ecosistema ni hablar, son muchos los estudios referidos a las graves
consecuencias que generan producto de la devastación y depredación que ésta
actividad genera en el Medio Ambiente Natural y la población aledaña. El alto
impacto que el desarrollo de éstas inversiones provocará sin duda será hacia
los más desposeídos, lo cual nos mantiene en una alerta constante.
La obsesión del Estado Chileno con
el modelo económico de tipo extractivista ha provocado una aceleración de las
inversiones nacionales e internacionales en le Wallmapu histórico lo cual, ha
agudizado las contradicciones con nuestro Pueblo, por un lado el reordenamiento
y la expansión territorial que persiste en mantener la expoliación territorial
negando nuestros derechos a territorio y autonomía y por otro lado la fuerte
oposición y la resistencia del movimiento Mapuche y las comunidades en
conflicto.
La larga historia de explotación
indiscriminada de nuestro territorio ancestral, así como el deterioro
permanente de nuestra realidad socio-económica como Pueblo son producto del
capitalismo. Más grave aún es tomar conciencia de que para reproducirse, el
capital seguirá requiriendo de condiciones para su expansión, porque es la
lógica expansiva de capital de tipo extractivista la amenaza real para nuestro
futuro como Pueblo Mapuche.
Por lo tanto, es el capitalismo sin
freno nuestro enemigo central, es la reproducción del capital nuestro enemigo
más directo ya que afecta todo lo que constituye el mundo Mapuche, afectando
todos nuestros derechos fundamentales necesarios para la reproducción social y
cultural de nuestro Pueblo Nación. Es precisamente en esta perspectiva
analítica que como CAM, una organización Mapuche autonomista hemos ido
construyendo un cuerpo teórico-ideológico para la reinstalación de nuestro
proyecto político-estratégico de liberación basado en la resistencia y la
reconstrucción de la Nación Mapuche.
Entonces, si la expansión económica
capitalista nos ha despojado de nuestro Territorio ancestral y nos ha
supeditado de manera violenta a un Estado de Dominación y dependencia del
Estado Chileno, la expansión actual representada en la inversión forestal y
otros nos estaría condenando irremediablemente al exterminio, ésta es la
verdadera cara de la relación de la dominación a nuestro Pueblo desde la
construcción del Estado Nación Chileno hasta la actualidad.
Es por lo anterior que a nuestro
Pueblo no le queda más que luchar y resistir. Razón por la cual resulta
necesario buscar mayor comprensión de nuestra verdadera situación para así
definir líneas de acción contra los verdaderos enemigos de la causa Mapuche en
la defensa y por la reconstrucción Nacional Mapuche, haciendo frente a los
procesos de desestructuración material e inmaterial que ha generado el capitalismo.
Es en este contexto que la lucha
Mapuche debe ser prioritariamente en contra de la presencia de los grupos
económicos en la zona, pero en especial en contra de quienes en la actualidad
son los sostenedores del poder de dominación, no debemos confundirnos y menos
aun confundir a nuestro pueblo dirigiendo acciones hacia objetivos
irrelevantes, que en nada cambiaran las estructuras de poder en nuestro
territorio y que solo sirven como
“voladores de luces” que nos desvían del objetivo principal.
Por lo tanto el accionar de la CAM,
seguirá enmarcado en generar procesos por territorio y autonomía en base a la
resistencia y la reconstrucción Mapuche. Sin duda, se trata de una lucha que trata de
defender lo propio, de recuperar lo usurpado, poniendo freno a tanta injusticia
sufrida en base a la explotación y depredación del territorio ancestral.
Es un pensamiento y acción que forma
parte del gran proceso de lucha Mapuche y que tiene como objetivo fundamental
crear las bases para instalar una propuesta de Liberación Nacional Mapuche.
El capitalista es el verdadero enemigo del pueblo mapuche
Por territorio y autonomía para la nación mapuche
Fuera las forestales y demás inversiones capitalistas del Wallmapu
Avanzamos hacia la liberación nacional mapuche
Resistencia y reconstrucción mapuche
MARRICHIWEU – WEUWAIÑ
Héctor Llaitul Carrillanca
Coordinadora Arauco Malleco (CAM)

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