Ñuble, ante un nuevo desafío de competitividad territorial, ¿Como manejar sus residuos domiciliarios?
Por Antonio Arriagada Vallejos. Médico Veterinario Magister en Gestión Ambiental
La evaluación ambiental del proyecto "Relleno Sanitario y Centro
de Manejo de Residuos Ñuble Sustentable", presentado por INSER para
emplazarse en Chillán Viejo, ha vuelto a poner en el centro del debate público
un problema que la región arrastra desde hace décadas. Las discusiones se han
concentrado, como era previsible, en los impactos ambientales, la ubicación del
proyecto, el manejo de lixiviados, los olores, el tránsito de camiones, el
impacto directo sobre las comunidades vecinas y el impacto acumulativo de
contaminantes en una zona específica de Chillan Viejo. Todos esos temas son
gravitantes y deberán ser resueltos con el máximo rigor técnico dentro del
Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Sin embargo, si el debate termina reducido únicamente a aprobar o
rechazar un proyecto en particular, habremos perdido una oportunidad histórica.
La pregunta que debemos hacernos es mucho más profunda e incómoda: ¿Cómo es
posible que, después de casi treinta años de conflictos asociados al manejo de
residuos, la principal alternativa que seguimos discutiendo sea un nuevo
relleno sanitario?
El caso de INSER es solo el capítulo más reciente de un historial que
comenzó en el mismo territorio donde hoy vuelve a concentrarse la polémica.
Allí funcionó el antiguo relleno Quilmo de ENASA, posteriormente clausurado por
incumplimiento normativo y muy mal cerrado, al punto que todavía se mantiene
polémicas al respecto, en la misma zona y a escasa distancia se emplazó otra
instalación sanitaria que se presentó como la solución definitiva para los
residuos domiciliarios e industriales agrícolas de la región del Biobio
consistente en dos rellenos, uno industrial y el otro de residuos domiciliarios,
este último en pocos años se transformó
en el principal sitios de disposición final de Ñuble y regiones vecina. Ambos
rellenos han protagonizado varios conflictos ambientales que cada cierto tiempo
vuelven a aparecer. Este año, Inser vuelve a intentar instalar un relleno que
el 2018 fue rechazado por la COEVA y la comunidad al no poder superar la
evaluación ambiental. A lo largo de este tiempo han cambiado las empresas, los
nombres de los proyectos y las exigencias normativas, pero la lógica de fondo
se mantiene inalterable: seguimos recibiendo proyectos que tratan a los
residuos domiciliarios como basura cuyo destino final es ser enterrada.
Mientras el mundo desarrollado y el resto de las regiones de chile
avanza hacia la economía circular, donde los residuos son considerados
recursos, compost para la agricultura, materias primas secundarias o fuentes de
biogás, en Ñuble continuamos atrapados en una discusión propia del siglo
pasado. Esta diferencia no es únicamente ambiental; es, ante todo, una
brecha de desarrollo. Hace algunos meses, al analizar el Índice de
Competitividad Regional, sostuve que el mayor desafío de Ñuble no era la
escasez de recursos, sino la limitada capacidad para transformar sus procesos
en mayor productividad, innovación y valor agregado. Una región que insiste en
enterrar la mayor parte de sus residuos está renunciando a oportunidades
económicas, tecnológicas y de empleo especializado. Perdiendo sustentabilidad.
Eso no significa desconocer que la región necesita infraestructura para
la disposición final. Sería irresponsable sostener lo contrario. Toda sociedad
genera residuos que deben manejarse con bioseguridad. Pero una cosa es
reconocer esa necesidad operativa y otra muy distinta es aceptar que, enterrar
los residuos, siga siendo prácticamente nuestra principal y única respuesta
estratégica después de tres décadas.
La actual evaluación ambiental de "Relleno Sanitario y Centro de
Manejo de Residuos Ñuble Sustentable" INSER, refleja precisamente esa
contradicción. En el primer Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones,
Rectificaciones y Ampliaciones (ICSARA) se formula un conjunto significativo de
observaciones que van más allá de la ingeniería tradicional de un relleno
sanitario. El propio Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) ha solicitado al
titular aclarar la compatibilidad del proyecto con el Plan Regulador
Intercomunal de Chillán y Chillán Viejo (PRICH), particularmente respecto a la
eventual superposición con el Área Verde Quilmo (AVI9), además de requerir antecedentes
sobre la contribución efectiva de la planta de valorización, alternativas para
la fracción orgánica que representa el 58% del total de residuos y la
alineación con la jerarquía en el manejo de residuos que exige la Ley REP.
Estas observaciones demuestran que el debate ya toca el ordenamiento
territorial y la planificación urbana. Todo ello deberá ser analizado sin
presiones políticas y con estricto apego a la institucionalidad. Sin embargo,
cualquiera sea el resultado final de esta evaluación, una conclusión parece
inevitable: un proyecto individual no resolverá el problema estructural de
Ñuble. La región seguirá careciendo de un modelo de gestión integral de sus
residuos.
La ausencia de una visión compartida explica por qué cada nueva
iniciativa deriva en movilización social, judicialización y un desgaste
institucional donde la discusión siempre vuelve a comenzar desde cero. Ha
faltado un espacio permanente de convergencia.
Por esta razón, desde el “Comité Ambiental Comuna Chillán Viejo” no
solo estamos incentivando la participación ciudadana, sino que nos asiste la
convicción de que ha llegado el momento de convocar y construir una Mesa
Ciudadana para la Gestión Integral de los Residuos de Ñuble. Este espacio
no debe nacer para discutir la viabilidad de un proyecto o empresa en
específico, sino para reunir a municipios, universidades, recicladores de base,
organizaciones ambientales, sector productivo interesado, organismos
internacionales, comunidades y sector público en la edificación de una propuesta
regional de largo plazo.
Luego de treinta años de diagnósticos, controversias y parches
temporales, ha llegado el momento de dejar de debatir en forma reaccionaria o
reactiva en base a las propuestas que se han presentado a la fecha, sobre la
ubicación el próximo relleno sanitario. La verdadera pregunta estratégica es: ¿Queremos
seguir administrando los residuos con la inercia del siglo pasado, o estamos
dispuestos a diseñar y construir un sistema capaz de convertirlos en una
oportunidad para el desarrollo sostenible, la innovación y la competitividad de
Ñuble?

Comentarios
Publicar un comentario
El Itihue Es Miembro De La Red De Medios De Los Pueblos de Chile, además integra La Coordinadora de Medios Populares de Ñuble. Su Director Es Samuel Muñoz Orellana Contacto Fono - WhatsApp +56 9 6319 1710. Mail diarioelitihue@gmail.com. Hola. Necesitamos de tu apoyo económico para seguir con este medio de comunicación, lo puedes realizar a la cuenta Rut 13.618.014-2 BancoEstado/ Chile En la Región de Ñuble, Necesitamos romper el Cerco Informativo Haz un Clip en la Publicidad. También puedes hacer tu dononación a través de paypal paypal.me/Elitihue Gracias